La Santa Iglesia Católica

Ceramic_church_April_16_2012Por Stephen W. Hiemstra

¿esa frase, la santa Iglesia Catolica, significa que somos todos Católica?

La confesión de fe de Westminster escribe que: “La Iglesia católica o universal, la cual es invisible, está formada por todos los elegidos que han sido, son o serán reunidos como uno en Cristo, quien es cabeza de la Iglesia.” (Iglesia Presbiteriana 2004, 6.140) La iglesia universal incluye los elegidos de la iglesia a través de las edades, y es invisible en porque sólo Dios lo mismo conoce su identidad. La iglesia visible, que podemos observar, consiste de los elegidos y los no elegidos de Dios.  La Parábola del sembrador de Jesus hace esta punta de hablar del trigo y la mala hierba (cizaña): “`Dejen que ambos crezcan juntos hasta la cosecha; y al tiempo de la cosecha diré a los segadores:“Recojan primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, pero el trigo recójanlo en mi granero.”‘” (Matt 13:30 NBH)

Los elegidos son santo— santa apartada—por Dios por razones que sólo Dios entiende. Católica significa que estamos unidos en diversidad (catolica con una “c” pequeña); no significa que todos somos Católicos Romanos (Catolica con una “C” grande).

La doctrina de elección de una condición necesario por la soberania de Dios a ser algo significante o real. Dios nos creo y Cristo nos redimido antes nos nacimos, lo que implica que no podemos ganar ni nuestra creacion ni nuestra redención (Eph 2:1-10).  Nuestra dependencia total de Dios para salvación sera obvia cuando nosotros aceptamos verdaderamente y lloramos los pecados en nuestras vidas. Aunque nuestra inclinación de pecar ha sido transmitido de Adán y Eva, también pecamos activamente para nosotros mismos.  Es como nuestros antepasados espirituales eligieron a vivir en el territorio enemigo, y nosotros crecimos viviendo allí hablando el dialecto local[1].

Por esta razón, ninguna de nosotros ganabamos nuestra creación o nuestra redención.  El regalo de fe es ambos libre y precioso.  El misterio de elección es que no sabemos quien es salvado o por qué. Jesús sólo dijo: “Mis ovejas oyen Mi voz; Yo las conozco y Me siguen.” (John 10:27 NBH)

Nuestra tarea es a transmitir el evangelio, a pida por los perdidos, y confia que Dios es fiel, bueno, y honorará sus promesas.

[1]El efecto de estos pecados personal será más evidente cuando hemos tener hijos de nosotros propios y vemos con nuestros ojos propios el efecto para ellos de nuestros pecados y quebrantamiento.

REFERENCIAS

Iglesia Presbiteriana (E.U.A.). 2004.  La Constitucion de la Iglesia Presbiteriana (E.U.A.); Parte I–Libro de Confesiones.  Preparado por la Oficina de Teología y Adoración.   Louisville, KY: Geneva Press.

You may also like

Leave a Reply