No Otros Dioses (El Primer Mandamiento)

Hagia Sophia (iStockPhoto.com)
Hagia Sophia (iStockPhoto.com)

“No tendrás otros dioses delante de Mí.” (Exod 20:3; Deut 5:7 NBH)

Por Stephen W. Hiemstra

¿Por que se requiere Dios el derecho exclusivo a nuestra lealtad y prohibe adoración de otros dioses?

La soberanía de Dios sobre nuestras vidas surge de su papel como creador. ¿Nos hacemos cualquiera cosa para ganar nuestra creación? No. Nuestro primer independiente acto después Dios nos creó fue de hecho a pecar y rebelar contra la ley solitario de Dios—no come la fruta del árbol (Gen 2:17). ¿Nos hacemos cualquiera cosa para ganar la restauración y salvación de Dios? No—Dios mismo pagó la pena de nuestros pecados al enviar su hijo a morir por la cruz en nuestro lugar.

Dios permita sólo un camino a la salvación—a través de Jesucristo. No podemos acercarnos Dios por nuestro cuenta. Dos razones sugieren por qué.

La primera razón surge por la naturaleza de un dios eterno—Dios está fuera del tiempo. La naturaleza infinita implica que él nos puede acercarse, pero no lo podemos acercarse. Piensa en el problema de establecer una reunión con un Dios eterna—tal vez su fecha conviene es año 30 o tal vez año 3,000. ¿Cómo exactamente vamos a aparecer o incluso organizar la fecha? El Apóstol Pablo escribe: “Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos.” (Rom 5:6 NBH)

La segunda razón surge debido a la naturaleza santo de Dios. Santo implica sagrado o puesto aparte. Dios es santo; que no somos. La santidad de Dios nos impide de acercándose a él por nuestra cuenta.

Porque no podemos acercarnos a Dios por nuestra cuenta, ni físicamente ni moralmente, un camino oculto a Dios fuera de Cristo no existe lógicamente. De hecho, la idea de un camino oculto existe a Dios ignora ambos de los problemas arriba y centra en tres conceptos erróneos de la santidad de Dios.

El primer concepto erróneos sostiene que somos básicamente buenos y podemos acercarnos sin la intervención divina. Si fuéramos básicamente buenos, entonces la santidad de Dios no presenta un problema. El sacrificio de Cristo por la cruz estaría innecesario y guardando la ley de Moisés sería teóricamente posible. Por desgracia, después Adán y Eva mala semilla (pecado original) corría en la familia.

El segundo concepto erróneos sostiene que Dios mismo no es bueno, que es obviamente falso. Como el soberano ultimo, Dios es también el legislador final y define lo que es bueno y malo. No es accidente que Dios declara creación a ser bueno siete veces en la cuenta de creación [1]. Dios declara que creación es bueno porque él creó y lo sostiene. Debido nuestras vidas dependen de la creación de Dios del universo y su provisión, Dios tiene que ser bueno!

El tercero concepto erróneos presume ignorancia de la santidad de Dios. Como el Apóstol Pablo dijo los Atenienses:

“Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan. “Porque El ha establecido un día en el cual juzgará al mundo en justicia, por medio de un Hombre a quien El ha designado, habiendo presentado pruebas a todos los hombres cuando Lo resucitó de entre los muertos.” (Acts 17:30-31 NBH)

En vista de sistemas de comunicación moderna, el Evangélico mensaje está cerca de alcanzar los enteros humanos las personas de raza incluso grupos desconocidos para la generación de Pablo. El argumento de ignorancia es consecuencia menos creíble ahora que en la época de Pablo.

Dios merece nuestra adoración. El primer mandamiento en la ley lo requiere.

[1] Génesis 1 versículos 4, 10, 12, 18, 21, 25 y 31.

 

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