No Matar (El Sexto Mandamiento)

Art by Stephen W. Hiemstra
Art by Stephen W. Hiemstra

“No matarás (No asesinarás).” (Exod 20:13 NBH)

Por Stephen W. Hiemstra

El sexto mandamiento—no matar—parece simple. En caso lo que olvidas, la Biblia lo repite cinco veces en las mismas palabras [1]. El castigo por asesinato—la muerte—se da en el relato de Noé (Gen 9:11).

Cuando Jesús habla sobre asesinato, lo compara con ser enojado con y insultado su hermano o hermana. Entonces, hace un comentario curioso: “[si] deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.” (Matt 5:24 NBH) Este comentario es curioso por dos razones. Primero, cuando lo hablo solamente los sacerdotes se permitan a entrar el Lugar Santo en el templo y a acercase al altar. Segunda, este comentario parece a hacer reconciliación con nuestro hermano o hermana más importante que la reconciliación con Dios.

Entonces, ¿qué es todo eso? Jesús recuerda sus oyentes no del templo, pero de la historia del primero asesinato en la Biblia—la historia de Caín y Abel. Él lo usa como una lección objetiva. Caín se enojo con su hermano, Abel, después llevó un sacrificio mejor a Dios. Para esta razón, Caín mató a Abel (Gen 4:1-8). La lección es que debemos reconciliar entre sí antes la ira se sale de control y antes hagamos algo que podamos lamentar más tarde (Matt 5:23-24).

Jesús hace dos puntos importantes.

Primero, Jesús nos enseña a prevenir asesinato mediante la eliminación del incentivo a matar. Esta lección entonces puede ser aplicar en muchas tipos de situaciones, no sólo asesinato.

Segundo, pidiendo Dios para perdón (traer un regalo) no eliminar el pecado que cometimos contra cada otra. Si matamos alguien, pidiendo el perdón de Dios no restaurar la vida perdió o sanar la devastación emocional experimentado por la familia de la víctima. El perdón no pueden ser sólo de palabras.

La punta es que pidiendo perdón de Dios, como de repitiendo una oración de confeso en la mañana de Domingo, ni requiere un cambio de actitud hacia nuestro pecado (la primera punta de Jesús) ni compensación a los perjudicados por lo que hemos hecho (la segunda punta de Jesús). Arrepentimiento verdadero (un cambio real de corazón) responde la primera punta; haciendo restitución (compensación de nuestras víctimas) responde a la segunda punta.

¿Significa la lección de Jesús que que nunca debemos estar enojado? No. La ira tiene un objeto. Algunos objetos de nuestro ira son egoístas y el mal; algunos no son.

Claro que Jesús fue enojado por la injusticia, sobre aquellos que hacen negocios en el templo (John 2:14-17), y acerca de los fariseos de corazones duras que niegan a permitir las buenas obras, como la curación, por el día de reposo. Por lo contrario, los fariseos serán tan enojado que Jesús sano por el sábado (porque se hacen a parecer malo) que respondieron por el planificación de su muerte (Matt 12:10-14).

[1] Tambien: Deut 5:17; Matt 5:21; Matt 19:18; Rom 13:9.

You may also like

Leave a Reply