No Cometerás Adulterio (El Séptimo Mandamiento)

Photo by Stephen W. Hiemstra
Photo by Stephen W. Hiemstra

“No cometerás adulterio” (Exod 20:14 NBH) [1]

Por Stephen W. Hiemstra

En la corazón del adulterio es casi siempre una mentira. La mentira es que nuestras vidas privadas son y deben permanecer privada. Sin embargo, la verdad es que nuestras acciones siempre afecta a los que nos rodean.

Pida Rey David. Él pensaba que podría tener una relación tranquila con Betsabé. Cuando ella se convirtió en pregnante, trato a acallar arriba por llamado su esposo, Urías el hitita, a regresar del servicio en el ejercito a la palacio. La idea fue que si Urías dormía con su esposa, el pecado de David estaría permanecer un secreto. Urías estropeó esta plan por permaneciendo leal a David y rechazando a volver a casa. Incapaz de ocultar su pecado, David envió a decir al comandante de Urías le coloque en la línea del frente en la batalla y luego abandonarlo a los Amorreos. Urías murió en batalla (2 Sam 11). Muy pronto todo el mundo se enteró del pecado de David y trató de encubrir. Salmo 30 registra la angustia de David acerca su pecado. Salmo 51 registra la confesión de David a Dios. Dios perdonó a David pero el pecado de David llevó a la muerta de su hijo (2 Sam 12:13-14).

El adulterio, el divorcio, y otras formas de inmoralidad son las consecuencia de ceder a los deseos y tentaciones prohibidas que amenazar con destruir las relaciones saludables [2] y destruir nuestras familias. También se destacan en contraste al intención de Dios para el matrimonio humano, que es un matrimonio por toda las vida entre un hombre y un mujer.

El matrimonio no es sólo una idea romántica. Si vemos nuestras relaciones como solamente sirviendo nuestras necesidades propias, nuestros niños salen perdiendo. Según al Censo del los Estados Unidos (U.S. Census 2011, 68), la proporción de niños nacidos de madres solteras aumentó de 27 por ciento en 1990 a 40 por ciento en 2007. Esta estadística implica que los prospectos por niños en América se han desplomado en nuestra generación. Piensa más pobreza; piensa más consumo de drogas; piensa más suicidio. El matrimonio no es sólo una idea romántico.

Jesús deploró el divorcio, permitó lo sólo en el caso de inmoralidad sexual, y comparó lo al adulterio [3]. El pacto de matrimonio (Mal 2:14) tiene para nosotros dos partes: tanto una señal del pacto (la intimidad física ) y un juramento del pacto (el promesa del matrimonio) [4]. Inmoralidad sexual rompe la primera parte, pero no necesariamente la segunda.

La enseñanza de Jesús acerca de adulterio es paralela su enseñanza acerca del asesinato. Lujuria lleva a inmoralidad de manera Jesús nos advierte para evitar la lujuria y en esta manera prevenir adulterio. Entonces se interrumpa esta discusión de adulterio a empezar con una poca hipérbola: “Si tu ojo derecho te hace pecar, arráncalo y tíralo . . . Y si tu mano derecha te hace pecar, córtala y tírala” (Matt 5:29-30 NBH). Después esta aparte, devolví a su discusión del adulterio. La implicación es que la parte del cuerpo en perspectiva no es un ojo o un mano, pero algo un poco más personal! Claro que Jesús deploró el divorcio y inmoralidad.

[1] También: Deut 5:18; Matt 5:27; Matt 19:18; Rom 13:9.

[2] Mi primero experiencia en ministerio como un adulto joven surgió cuando mi pastor y mentor animo me a iniciar una programa para los jóvenes durante un verano. La programa fue un éxito y continué este ministerio hasta me casé unas anos más tarde. Sin embargo, mi mentor fue descubierto por un miembro a ser tenido un relación homosexual. El asunto le costó su pastorado y su matrimonio; me costo un mentor importante; y se costa la iglesia un pastor talentoso.

[3] Matt 5:32; Matt 19:9.

[4] Por Adán, vemos la costilla de Adán siendo sacada a crear Eva (una especie de ceremonia de corte) y un juramento—”Esta es ahora hueso de mis huesos” (Hugenberger 1994, 342–43; Gen 2:21–23)

REFERENCIAS

Hugenberger, Gordon P. 1994. Marriage as a Covenant: Biblical Law and Ethics as Developed from Malachi. Grand Rapids, MI: Baker Academic.

U.S. Census Bureau. 2011. Statistical Abstract of the United States: 2011. Washington, DC: Government Printing Office.

 

 

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