La Disciplina Espiritual de Trabajo

Stephen W Hiemstra, 2018
Stephen W Hiemstra, 2018

Por Stephen W. Hiemstra

Almuerzo Para El Alma, La Iglesia Presbiteriana de Trinidad, Herndon, VA. 27 de febrero 2019

Introducción

¡Buenos días! Bienvenido al Almuerzo para el Alma. Mi nombre es Stephen W. Hiemstra. Mi esposa, Maryam, y yo viven en Centreville, Virginia y tenemos tres hijos adultos. Soy autor cristiano y pastor voluntario.

Hoy días vamos a considerar el tema de la disciplina espiritual del trabajo.

Oración

Vamos a orar.

Padre santo. Traenos a usted esta mañana. Abre nuestros corazones; ilumine nuestras mentes; y danos manos más fuerzas en tu trabajo. En el nombre poderosos de Jesucristo. Amen.

La Escritura

La escritura de hoy viene de Colosenses 3:23-24. Escuchan a la palabra de Dios:

«Todo lo que hagan, hágan lo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibirán la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien sirven» (Col 3:23-24).

La palabra del Señor. Gracias a Dios.

Una Historia

¿Cuál fue tu trabajo o proyecto favorito y cuál actividad fue totalmente horrible?

En mi trabajo como economista muchas veces dije que un año en tres fueron bueno. Dos años en tres fueron malo por causa de cambios de jefes o conflictos entre los jefes en medio de un proyecto. Cuando prioridades cambio en medio de un proyecto es imposible a terminar este proyecto con éxito del perspectivo de liderazgo. No importa que el trabajo fue extraordinario bueno por que la oficina tuvo estreso constantemente y promoción fue casi imposible durante muchos años.

Por esta rasión, nuestra escritura de hoy tuve un significativo especial para mi. Trabajamos para el Señor y no para los hombres.

¿Cuál fue tu trabajo favorito y cuál actividad fue totalmente horrible?

Lección

Cada vez que hay pena o estreso en la vida, tenemos una decisión: vamos a volvernos a Dios y da eso a él o volvernos a la pena y siente malo para nos mismo. Ese secundo alternativo es llamada como idolatría.

La gravedad del pecado de la idolatría es obvia por que nuestra fidelidad, tiempo, energía, y dinero apuntan a las cosas que nosotros adoramos realmente (Giglio 2003, 113), entonces el corazón de nuestras actividades idolatras debe estar en nuestro trabajo —dentro o fuera de la iglesia; dentro o fuera del hogar. El trabajo también es, muchas veces, una fuente de estrés, miedo, y ansiedad.

Jesús entiende (2X). En un momento, él describió una escena de lirios y reyes. Luego, aconsejó:

Ustedes, pues no busquen qué han de comer, ni qué han de beber, y no estén preocupados… Pero busquen Su reino, y estas cosas les serán añadidas(Lc 12:29-31).

En otras palabras, el trabajo es importante, pero el reino de Dios es más importante.

El trabajo, tal como fue diseñado por Dios, tiene dignidad. La Biblia comienza mostrando también a Dios trabajando —Él crea (Welchel 2012, 7). ¡El único hijo de Dios trabajaba con sus manos como carpintero! Si Cristo trabajaba con sus manos como carpintero, entonces el trabajo con nuestras manos también debe de tener dignidad. Casi todos los discípulos trabajaban como pescadores —¿piensan que ellos regresaban a casa oliendo a lirios? Una de las actividades más radicales de Jesús fue el comer—comía y bebía con personas que trabajaban por sus sustento (Mt 11:19).[1]

La actitud del apóstol Pablo hacia el trabajo es significativo por dos razones. Primero, nuestro trabajo para los jefes humanos es también trabajo para Dios. (Col 3:23-24). Segundo, nosotros muchas veces trabajamos para hermanos y hermanas en Cristo—la familia de Dios. ¿Cómo puede alguien faltarle el respeto a su familia? (Flm 1:16) 

Uno de los escritores más importante de la iglesia históricamente fue un veterano que trabajaba en una cocina. Él no escribió casi nada, pero dedicaba su trabajo a Dios cada día en oración. El Hermano Lawrence (1982, 23) escribió:

debemos ofrecer nuestro trabajo a Él antes de comenzar y agradecerle a Él después por el privilegio de haberlo hecho por Él.[2]

Él simplemente aplicó el consejo de Pablo: «Oren sin cesar» (1 Tes 5:17). Y los gigantes espirituales de su tiempo forjaron una trayectoria hasta su puerta.

Una medida del potencial idólatra hacia trabajo es preguntar acerca de la identidad. Cuando te encuentras con un nuevo vecino o alguien en una fiesta, ¿cómo te presenta tu pareja? ¿Por tu estado matrimonial, por tu equipo de deporte favorito, o por tu profesión? 

¿Qué te mantiene ocupado? (2X)

Oración

Vamos cerrada con oración.Padre amoroso, te alabamos por darnos cosas útiles que hacer. Te alabamos por equiparnos para la obra en Tu iglesia. Gracias por darnos nuevos ojos para ver nuestro trabajo, nuestros jefes, y nuestras responsabilidades. La cosecha está lista, prepáranos para compartir con los obreros. En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Referenciás

Giglio, Louie. 2003. The Air I Breathe.Colorado Springs: Multnomah Press.

Lawrence, Brother. 1982. The Practice of the Presence of God(Orig Pub 1691). New Kensington, PA: Whitaker House.

Whelchel, Hugh. 2012. How Then Should We Work? Rediscovering the Biblical Doctrine of Work.Bloomington, IN: WestBow Press.


[1]Esta cita viene de la parábola de los mocosos—una de mis favoritos (Mt 11:16-19).

[2]«We should offer our work to Him before we begin and thank Him afterwards for the privilege of having done it for His sake».

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