Principe de Paz

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Porque un Niño nos ha nacido, un Hijo nos ha sido dado, 

y la soberanía reposará sobre Sus hombros. 

Y se llamará Su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, 

Príncipe de Paz. (Isa 9:6)

Por Stephen W. Hiemstra

Shalom, definido como “integridad, solidez, bienestar, paz” (BDB 10002). es un atributo divino mayormente fuera del alcance de los Libros de la Ley, donde el conflicto fraternal, no el amor fraternal, era la norma. En los Libros de la Ley, el conflicto entre Caín y Abel sobre el culto apropiado se seguió por conflict entre Jacob y Esaú sobre el derecho de nacimiento y la herencia (Gen 25:26–34). Más tarde, el conflicto entre José y sus hermanos sobre el favoritismo de su padre se hizo tan intenso que los hermanos de José lo vendieron en esclavitud (Gen 37:2-28). En el mundo antiguo, el conflicto entre hermanos se consideraba una forma extrema de traición, al igual que el conflicto conyugal se percibe hoy (Hellerman 2001, 39–40). Este conflicto fraternal resalta la ausencia de shalom y la necesidad de intervención divina.

Esta necesidad de intervención divina aparece incluso en la historia de un joven Moisés, quien intentó sin éxito reconciliar dos de su hermano hebreo. 

En aquellos días, crecido ya Moisés, salió a donde sus hermanos y vio sus duros trabajos (sus cargas). Vio a un Egipcio golpeando a un Hebreo, a uno de sus hermanos. Entonces miró alrededor y cuando vio que no había nadie, mató al Egipcio y lo escondió en la arena. Al día siguiente salió y vio a dos Hebreos que reñían, y dijo al culpable: ¿Por qué golpeas a tu compañero? ¿Quién te ha puesto de príncipe o de juez sobre nosotros? le respondió el culpable. ¿Estás pensando matarme como mataste al Egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo:“Ciertamente se ha divulgado lo sucedido. Al enterarse Faraón de lo que había pasado, trató de matar a Moisés. Pero Moisés huyó de la presencia de Faraón y se fue a vivir a la tierra de Madián, y allí se sentó junto a un pozo. (Exod 2:11-15)

Al igual que Dios intentó a reconciliar Cain y Abel, Moises intentó a reconciliar dos de su hermanos hebreo, pero su esfuerzo falla porque su propio pecado, el asesinato, se interpuso en el camino.

En los Libros de los Profetas, la paz permanece fuera del alcance a medida que surgen dos tipos dominantes de conflicto.

El primer tipo de conflicto surgió entre la nación de Israel y Dios porque repetidamente desobedecieron el pacto de Moises, como se anticipó en Deuteronomio:

Y sucederá que cuando todas estas cosas hayan venido sobre ti, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y tú las recuerdes en todas las naciones adonde el SEÑOR tu Dios te haya desterrado, y vuelvas al SEÑOR tu Dios, tú y tus hijos, y le obedezcas con todo tu corazón y con toda tu alma conforme a todo lo que yo te ordeno hoy, entonces el SEÑOR tu Dios te hará volver de tu cautividad, y tendrá compasión de ti y te recogerá de nuevo de entre todos los pueblos adonde el SEÑOR tu Dios te haya dispersado. (Deut 30:1-3)

Si la nación de Israel obedeció el pacto (practicó santidad), Dios prometió a perdonarlos y reunirlos; entonces, si ignoraban el pacto, Dios destruiría la nación y dispersaría la gente. Para recordarle a la gente sus obligaciones de pacto, Dios envió repetidamente profetas, como Jeremías, para advertirles de sus pecados:

Sus casas serán entregadas a otros, junto con sus campos y sus mujeres; porque extenderé mi mano contra los habitantes de esta tierra, declara el SEÑOR. Porque desde el menor hasta el mayor, Todos ellos codician ganancias, y desde el profeta hasta el sacerdote, todos practican el engaño. Curan a la ligera el quebranto de mi pueblo, diciendo: paz, paz, pero no hay paz. (Jer 6:12-14)

Aquí, los codiciosos profetas y sacerdotes, que dan la espalda al pecado, llevan a la nación a entrar en conflicto con Dios y el juicio.

En los nuestros tiempos, Bonhoeffer escribió sobre el problema de gracia barata—falso perdón para falsa confesión, diciendo: “Barata gracia significa gracia como una doctrina, un principio un sistema. Significa perdona de pecados proclamaba como una verdad general, el amor de Dios enseña como el Cristiano concepción de Dios.”⁠1 Por el contrario, la gracia costosa requiere la confesión personal del pecado y el verdadero discipulado. (Bonhoeffer 1995, 43–45).

El segundo tipo de conflicto era interna de la nación de Israel, donde los reyes se comportaron malo con mayor frecuencia que no y se desviaron de la fe en Dios.

Por ejemplo, cuando Rey Roboam, hijo de Salomón, fue coronado rey, se le pidió que redujera la pesada carga fiscal impuesta por su padre. Los asesores de su padre le aconsejaron que redujera los impuestos, pero sus amigos aconsejaron impuestos aún más altos. Cuando aumentó los impuestos, diez tribus se rebelaron, dejando a Roboam solo a las dos tribus del sur, Judá y Benjamín. Las otras diez tribus formaron un nuevo reino (Israel), que coronó a Jeroboam, rey de Israel. Jeroboam, que temía que las personas que visitaban Jerusalén para la adoración religiosa eventualmente regresaran a Roboam, estableció sitios de adoración alternativos y rehizó nuevos ídolos de becerros de oro (1 Kgs 12), acciones que luego se denominaron los pecados de Jeroboam  (e.g. 1 Kgs 14:16). Debilitados por esta división, ambos reinos fueron destruidos más tarde y las personas fueron exiliadas.

No solo dividió a Roboam a la nación de Israel a través de su administración codiciosa y tonta (1 Kgs 12:14), más tarde abandonaba el Ley de Moises y se vio obligado, como consecuencia, a convertirse en vasallo de Shishak, el rey de Egipto (2 Chr 12:1–2). La animosidad entre el norte y el sur reinos continuaron hasta los tiempos del Nuevo Testamento cuando los judíos discriminaban abiertamente contra los Samaritanos—parte del reino del norte. Observe cómo el conflicto entre las dos naciones rápidamente condujo a la idolatría (Jer 1:15–16) y, por inferencia, a la tensión con Dios. El aumento de la tensión con nuestro prójimo conduce a tensión con Dios y incluso con nosotros mismo, a medida que nos esforzamos por tener nuestro propio camino.

La esperanza de liberación del conflicto en el Antiguo Testamento surgió, en parte, a través de textos, como Isaías 9: 6–7, que vinculan al Mesías y al cielo con la idea de shalom: “Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” Shalom es valioso porque es raro y porque ofrece una visión del cielo, como lo ve el profeta Isaías:

 El lobo morará con el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito. El becerro, el leoncillo y el animal doméstico andarán juntos, y un niño los conducirá. (Isa 11:6)

En la visión de Isaías, el fin de la depredación animale y la imagen de un niño pequeño jugando sin miedo entre peligrosos animales, sugiere un regreso a Edén y el estallido de shalom, una señal del poderoso trabajo de Dios entre nosotros.

Notas

1 Bonhoeffer wrote: “Cheap grace means grace as a doctrine, a principle, a system. It means forgiveness of sins proclaimed as a general truth, the love of God taught as the Christian ‘conception’ of God.” (Bonhoeffer 1995, 43–45).

Referencias

BibleWorks. 2011. Norfolk, VA: BibleWorks, LLC. <BibleWorks v.9>.

Bonhoeffer, Dietrich. 1995. The Cost of Discipleship (Orig Pub 1937).  Translated by R. H. Fuller and Irmgard Booth.  New York: Simon & Schuster—A Touchstone Book.

Brown-Driver-Briggs-Gesenius (BDB). 1905. Hebrew-English Lexicon, unabridged.

Principe de Paz

Ver también:

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Sitio del autor: http://www.StephenWHiemstra.net,

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Boletín informativo: https://bit.ly/Obituary_HFH

 

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