Honra El Nombre (El Tercera Mandamiento)

Photo by Stephen W. Hiemstra
Photo by Stephen W. Hiemstra

“No tomarás el nombre del SEÑOR tu Dios en vano, porque el SEÑOR no tendrá por inocente al que tome Su nombre en vano.” (Exod 20:7 NBH)

Por Stephen W. Hiemstra

Hace muchos años, cuando estudiaba en Alemania, tuve un compañero de Bélgica quien conocía solo por su nombre de familia. Cuando le pregunté a su alrededor, ni siquiera la secretaria del departamento sabía su nombre de pila. Su primer nombre fue reservado para la familia y nadie más.
Dios es también sensitivo acerca de su nombre y cómo se utiliza (Ezek 36:20-23).

En el Hebreo del Antiguo Testamento, hay muchos nombres para Dios. El nombre de pacto, YHWH, cual Dios dio a Moisés desde la zarza ardiente, es sagrado para los Judíos. Cuando los Judíos se encuentran con YHWH en las escrituras, sustituyan normalmente la palabra Adonaí que significa Señor. La mayoría de traductores honra esta tradición. Por lo contrario, el nombre genérico de Dios en Hebreo es Elohim que está, por ejemplo, la palabra para Dios usó en Génesis 1:1.

El tratamiento del nombre de Dios es un extensión de la santidad de Dios. Santo medios tanto ser apartado y la idea de sagrado. El tabernáculo, y mas tarde el templo en jerusalén, se construyó para observar tres niveles de aumento de la santidad: la Patio para Judíos, el Lugar Santo para sacerdotes, y el Santo de los Santos para el sumo sacerdote—pero sólo por el Día de Expiación (Exod 30:10). El Arca de la Alianza residía en el Santo de los Santos.

Aunque la sistema Judío de sacrificio termino con la destrucción del templo en ano 70, el nombre de Dios queda todavía santo. El Apóstol Pablo, por ejemplo, escritó:

Y hallándose en forma de hombre, se humilló El mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también Lo exaltó hasta lo sumo, y Le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús SE DOBLE TODA RODILLA de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre. (Phi 2:8-11 NBH)

Por lo tanto, el mandamiento no a profanar el nombre de Dios es uno a ser tomar en serio. El autor de Proverbios escribe: “El temor del (La reverencia al) SEÑOR es el principio de la sabiduría; Los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.” (Prov 1:7 NBH) Honramos a Dios, absteniéndose de lenguaje vulgar y se niega a hacer promesas vacías apalancadas en el nombre de Dios.

Pero que honra el nombre de Dios es más que meramente no que usa lengua malo. Nuestra conducta debe traer honor a Dios—nuestra acciones debe ser consistente con la fe que profesamos (Jas 2:17).

Una de las mayores recompensas en el cielo es simplemente a llevar el NOMBRE (Rev 22:4). ¿Por que no empezamos ahorita?

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Alaba el Nombre

Art by Narsis Hiemstra
Art by Narsis Hiemstra

“`Ustedes, pues, oren de esta manera:`Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea Tu nombre.” (Matt 6:9 NBH)

Por Stephen W. Hiemstra

El Padre Nuestro nos recuerda a honrar el nombre de Dios a observando el tercero mandamiento—”No tomarás el nombre del SEÑOR tu Dios en vano” —porque todo los otros mandamientos son apalancamiento de él (Exod 20:7 NBH).

¿Porque observar los otros mandamientos, si deshonramos el nombre de Dios?

Las implicaciones practicas de honrando Dios viene porque fuimos creados en la imagen de Dios. Por que somos creado en la imagen de Dios, la vida humana tiene valor intrínseca—valor en si mismo que no cambia con los eventos de la vida. Por que la vida tiene valor intrínseca, no aceptamos discriminación, injusto, abuso, maltrato de prisioneros, armas de destrucción masiva, la eutanasia, el aborto, bebés de diseño, y una serie de otras prácticas detestables. Nuestros derechos humanos—un medida que refleja valor intrínseca—existe porque hemos sido creado en la imagen de un Dios Santo.

Nuestra sociedad capitalista se centra, no en los valores intrínseco, sino en los valores del mercado. Los valores del mercado cambian con las circunstancias—son volátiles. Su valor como una persona depende implícitamente de su productividad. Si eres joven, antigua, o ni capaz de trabajar, entonces usted es un dependiente de una carga por las personas que trabajar. Inherentemente, el enfoque de valores de mercado irrespeta la imagen de Dios. Cuando Dios no se honra; no nos honra.

La fuerte influye de los valores de mercado sobre nuestra auto imagen se explica, en parte, por que las índices de depresión son mas alto entre las grupas de población—como los jóvenes y los ancianos—quien no pueden trabajar. Las tasas de depresión, suicidio, trastornos de ansiedad, y divorcio parecen estar correlacionado, en parte, con el cambio de las perspectivas de empleo.

Cuando el nombre de Dios es deshonrado, seriamos también más propensos a idolatría (Rom 1:21-23). ¿Por qué debo adorar de Dios de la biblia cuando mi ingreso y estatus depende más por mi legacía de la familia, educación, y obra dura? Así que yo naturalmente correo tras cada sustituta para Dios cual operen, como seguros, a amortiguar las altas y bajas de la vida. Alternativa, puedo obsesionarme con la seguridad de mi casa, mi cónyuge, y mi hijos.

La implicaciones de honrando el nombre de Dios se unen en el debate sobre la eutanasia—el derecho de morir. Si mi auto identidad y mi dignidad en sociedad ambos progresivamente sujetado a los mismos valores de mercado, entonces yo seria entregarme mi misma al suicidio asistido precisamente cuando necesito apoyo lo mayoría de mi familia. Y, naturalmente, serian de acuerdo por que yo había ser una carga ambos financieramente y emocionalmente. En consecuencia, la eutanasia es malvado que disfrazar como compasión. Somos creado en la imagen de un Dios Santo que declara que la vida es bueno y santo (Gen 1:31)

Da gloria a Dios. Honra el nombre sobre todos nombres. Tú eres creado en la imagen de Dios.

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