Sermón por El Shadai DC, Manassas, Virginia, 30 Agosto 2020

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Stephen W. Hiemstra 2020 (Ken Burtram Photography)

Por Stephen W. Hiemstra (Escucha)

¡Buenas tarde! Me llama Stephen W. Hiemstra. Soy pastor voluntario y autor cristiano. Vivo con mi esposa, Maryam, de más que trente años en Centreville, Virginia.

El Espíritu Santo nos habla especialmente a través de nuestra vida cotidiana y de las personas quien nos rodean. Durante el mes pasado, perdí a mi madre, quien fue mi inspiración para ser pastor y autor. Parte de mis palabras de hoy provienen del funeral por ella.

Vamos a orar. Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Oh SEÑOR, roca mía y Redentor mío. (Salmo. 19:14 NBH) Amén.

Escuchan a la palabra de Dios del evangelio de Juan 20:11-18:

Pero María estaba fuera, llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó y miró dentro del sepulcro; y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. Mujer, ¿por qué lloras? le preguntaron. Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde Lo han puesto, les contestó ella. Al decir esto, se volvió y vio a Jesús que estaba allí, pero no sabía que era Jesús. Mujer, ¿por qué lloras? le dijo Jesús.¿A quién buscas?” Ella, pensando que era el que cuidaba el huerto, Le dijo: Señor, si usted Lo ha llevado, dígame dónde Lo ha puesto, y yo me Lo llevaré.  ¡María! le dijo Jesús. Ella, volviéndose, Le dijo en Hebreo: ¡Raboní! (que quiere decir Maestro). Jesús le dijo: Suéltame (No Me agarres) porque todavía no he subido al Padre; pero ve a Mis hermanos, y diles: Subo a Mi Padre y Padre de ustedes, a Mi Dios y Dios de ustedes. María Magdalena fue y anunció a los discípulos: ¡He visto al Señor!, y que El le había dicho estas cosas.

La palabra del Señor. Gracias a Dios.

El cristianismo empezó en un cementerio con la resurrección (Sal 16:10). La resurrección no podría haber sucedió sin la crucifixión y muerte de Jesucristo que estaba, a su vez, asociado con su vida y ministerio. Debido a que la vida y ministerio de Jesucristo fueron registraron después la resurrección, cada frase en el Nuevo Testamento debiera estar precedido por las palabras: Jesús resucitó de la muerte, por lo tanto … La vida, ministerio, sufrimiento, muerte, y resurrección de Jesús es el evangelio. Que sabemos este porque después de los evangelios mismos, sermones por Pedro (Hch 2:14–41; 10:34–43) y Pablo (Hch 13:16–41) enfocan en la historia de la vida de Jesucristo.

Desde la prisión antes su muerte, el apóstol Pablo escribe:

y conocerlo a el, el poder de su resurrección y la participación en sus padecimientos, llegando a ser como el en su muerte, a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos.(Flp 3:10–11)

En otras palabras, la historia de Jesús—vida, ministerio, sufrimiento, muerte, y resurrección—fue por Pablo una plantilla para el viaje cristiano de fe que comienza con el fin en mente. Todavía, sabemos que el fin de la historia, como su comienzo, es en Cristo y provee la esperanza cristiana (1 Pe 1:3).

Mientras prosigamos hacia la meta (Flp 3:14) y con expectativas para los últimos días, nuestra relación con cada miembro de la Trinidad nos sustenta cotidianamente. El Espíritu Santo queda con nosotros, nos da poder, y así mismo rompe el poder de pecado. La vida y ministerio de Jesucristo modelan una vida fiel en un mundo estresante. Dios, nuestro padre, demuestra amor, gracia, y soberanía sobre cualquier poder terrenal. Por razón del soberano poder y la presencia de Dios, nuestra esperanza de la resurrección se convierte a nuestra esperanza en cristo (Col 1:24).

La Fin en Mente

En consecuencia, la resurrección influyó como leían los tempranos cristianos las Beatitudes, como en: [Jesús resucitó de la muerte, por lo tanto,] honorado son los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos. (Mt 5:3) Notamos que la Beatitud refiere explícitamente al reino de los cielos—un lugar de sanar y descansar donde los resucitados se cree a ir. Debido a que tempranos cristianos leían las Beatitudes en vista de la resurrección, posmodernos deberían también leer como se explica.

Más típicamente, los posmodernos leen las Bienaventuranzas como «pasteles en el cielo,» poco realista y imposible de obtener. Pero, ¿cuanto riesgo hay a comprar una acción si ya tiene el informe de acciones de mañana? ¿Si el informe de mañana eliminara el riesgo de hoy, porqué demora de comprar la acción? Metas poco realista y imposible de obtener inmediatamente se convierten a realistas y accesible—por la luz de la resurrección pescadores comunes se convierten en apóstoles extraordinarios.

Tensión no Fue el Diseño

Por causa de nuestra reconciliación con Dios, sabemos que nuestra naturaliza pecaminosa que impulsa esta tensión no fue parte del diseño original de Dios. A romper el diseño de Dios, pecado surgió en el Jardín de Edén cuando Adán y Eva se apartaron de Dios y le permiten al pecado entrar a sus vidas (Gen 3:6). Todavía, aunque pecado entró al mundo y tensó nuestras vidas, Dios proveyó para nuestra restauración por media de la muerte y resurrección de Jesucristo (Gen 3:15).

Jesús resucitó de la muerte, por lo tanto, nuestra fe comienza con Dios, no con nosotros.

Los cristianos, como María Magdalena, son los que corren desde el cementerio para decirle al resto del mundo que Jesús vive (Mateo 28:8). ¿Por qué? Pues el futuro está en Cristo; la muerte es solo una transición, no la ultima palabra. Por esta razón, el evangelio se describe como las buenas noticias.

Por favor únete a mí en oración:

Padre Todopoderoso, Hijo Amado, Espíritu Siempre Presente,

Agradecemos por la obra de Jesucristo, quien vivió, ministró, sufrió, murió, y resucitó de los muertos para que el evangelio pudiera vivir en nosotros. Que podamos conocerlo a él y su poder; compartir en su sufrimiento y su muerte; para que podamos estar también vivo con él en la nueva vida (Flp 3:10–11). Rompe el poder de pecado en nosotros; empodéranos a vivir en reconciliación unos con otros; y concédenos palabras para levantarnos en oración todos los días de nuestras vidas. En el precioso nombre de Jesucristo, Amén.

Sermón por El Shadai DC, Manassas, Virginia, 30 Agosto 2020

 

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Juan 20: Encuentros con Cristo Vivo

seeds_12162013Por Stephen W. Hiemstra

Ciertamente les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto (Juan 12:24 NVI).

¿Cómo responde usted a Cristo resucitado?

En Juan 20 se observa 8 encuentros con el Cristo resucitado.

1. El primer encuentro no es realmente un encuentro tanto como una expresión del miedo a lo desconocido. María Magdalena vio que la piedra había sido movida de la tumba y ella corrió a decirle a Pedro ya los otros. En realidad, ella ni siquiera miró en el interior a pesar de que informó de que el cuerpo de Jesús había sido tomado (vv 1-2). Tal vez ella se veía, pero no se nos dice.

2. El segundo encuentro es Pedro. Pedro corrió sobre el informe de María, a ver el sepulcro, la encontró vacía, y se fue (vv 2-7). No se nos dice que Pedro respondió a la tumba vacía.

3. El tercer encuentro es la del “otro discípulo”, presumiblemente John, que estaba con Peter. Él experimentó todo lo que hizo Pedro, pero, a diferencia de Pedro, se nos dice que él “vio y creyó” (vv. 7-8). Él también se fue.

4. El cuarto encuentro es el segundo encuentro de María Magdalena. Ella permanece en el duelo tumba. Esta vez, sin embargo, ella mira a escondidas en el interior de la tumba y ve dos ángeles que le preguntaba por qué está llorando (vv 12-13). La presencia del ángel en la tumba es más curioso porque ni Pedro ni el otro discípulo vieron ángeles que sólo momentos antes.

5. Un quinto encuentro se produce, esta vez entre María Magdalena y Jesús. Jesús está de pie junto a ella, y ella no lo reconoce (v 14). Repite la pregunta del ángel (¿por qué lloras?) Y luego le pregunta quién buscáis? A continuación, comienza a hacerle preguntas sobre el paradero del cuerpo de Jesús (v 15).

6. Un sexto encuentro se produce mientras Jesús se dirige a María por su nombre. Ella reconoce y lo agarra. Él le advierte que no se aferran a él, pero envía a los otros discípulos con el mensaje de su resurrección (vv. 16-17).

7. El séptimo encuentro es con los discípulos detrás de puertas cerradas más tarde esa noche. Aquí Jesús los consuela, les manda a evangelizar, les concede el Espíritu Santo, y les otorga el poder de perdonar o retener los pecados. El cuadro de diálogo se lee como un servicio de ordenación o la puesta en servicio (vv 19-23).

Thomas está ausente y se niega a creer en la resurrección. Thomas’ ausencia es importante para nosotros porque de Jesús’ palabras – ¿Te has creído porque me has visto? Bienaventurados los que no vieron, y creyeron (Juan 20:29 NVI) – dirigido aparecerá como nosotros.

8. El octavo encuentro surge una semana después, cuando Thomas está presente y en el acto viene a la fe. Entonces Jesús bendice a aquellos de nosotros que han llegado a la fe sin la vista. Curiosamente, John cierra el capítulo de revelar su objetivo por escrito – que nosotros, los lectores, creemos (v 31).

Cada uno de nosotros venimos a Cristo de diferentes maneras. La revisión de estos encuentros que observamos 4 cosas:

(1) Las revelaciones a los discípulos difieren en tiempo y contenido,

(2) Los discípulos no todos responden de inmediato en la fe,

(3) Jesús se revela a algunos, pero no en otros, y

(4) María Magdalena vincula estas cuentas juntos.

Como ha puesto de manifiesto el propio Jesús para usted?

Juan 20: Encuentros con Cristo Vivo

Otras Métodos de Conectar:

Sitio del autor: http://www.StephenWHiemstra.net, Sitio del publicador: http://www.T2Pneuma.com.

Boletín de autor: http://bit.ly/Advent_Mas_2018

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