Oración para Protección

FPCA Avian-Spirit CrossPadre todopoderoso,

 

Toda gloria y honra son tuyos

Porque tu nos amas y protéjanos

En tiempos de mucha incertidumbre como hoy día.

 

Perdónanos por nuestros pecados,

especialmente de la ausencia de nuestras familias.

 

Te agradecimos para tu misericordia y

la salud que hace posible a trabajar aquí

fuera de nuestros hogares y familias,

pero ni fuera de tu protección y gracia.

 

En el poder de tu Espíritu Santo,

sea muy cerca de nosotros este día y cada día.

Bendícenos y este pueblo de fe.

 

En el precioso nombre de Jesucristo, Amen.

Oración para Protección

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Quién Es Dios Para Tí?

Por Stephen W. Hiemstra

The Crucifixion
The Crucifixion

La Iglesia Presbiteriana de Trinidad, Herndon, Virginia, 18 Febrero 2015

Introducción

Buenos tarde.  Bienviendo al Almuerzo para el Alma aquí a la Iglesia Presbiteriana de Trinidad.

Mi nombre es Stephen Hiemstra. Soy voluntario de la Iglesia Presbiteriana de Centreville.

Hoy es miércoles de Ceniza cual es el primer día de la Cuaresma.

Cuaresma comienza cuarenta días antes de Pascua.  Tradicionalmente cuaresma es un tiempo de reflexionar sobre nuestros pecados porque Cristo murió por nuestros pecados. Por esta razón, nuestro texto de hoy, Salmo 51, centra por este tema.

Texto:  Salmo 51

 Oración

Oramos.

Padre todopoderoso, Hijo amado, Espíritu de la Verdad.  Gracias por la paz y la sanación que sentimos en tu presencia. Agradecemos por la vida, muerto, y resurrección de tu hijo, Jesucristo, que hice esta realidad posible. Abren nuestros ojos a tu presencia aquí entre nosotros esta mañana. En el precioso nombre de Jesucristo, Amen.

Yo

¿Quién es Dios para ti? (2X)

Ante pocos años tuve un jefe que necesitó a decirme malas noticias. Él no quiere que yo continúe un proyecto mío favorito. Él me lo dijo uno, dos, tres veces. Y yo oído solo buenas noticias cada vez. Se necesario que él me dijo –NO, NO, NO– otra vez muy plenamente porque mis oídos oían solamente lo contrario –Sĺ, Sĺ, Sĺ.

Muchas veces oímos y veamos solamente las cosas que queremos. El reto es que necesitamos a cambiar el enfoque de nuestras actividades para crecer, para transformar nuestras vidas.

Nosotros

¿Quién es Dios para ti? (2X)

En la historia de Moisés y la zarza ardiente, Dios habló a Moisés exactamente el dolor en su propio corazón. ¿Cuál le dijo? Dios le dijo: regrese a Egipto y diga a faraón —“Deja ir a mi pueblo…” (2X) (Éxodo 5,1). ¿Porque? Porque Moisés quiere a salvar su pueblo de la esclavitud de los Egiptos pero tuvo miedo aun a decirlo. Por esta razón, Dios envía a Moisés a Egipto para hacer la misma cosa en su propio corazón. Y a ayudar a Moisés con su temor, Dios prometido: “¡Yo estaré contigo!” (2X) (Éxodo 3,12)

¿No somos exactamente lo mismo como Moisés?  ¿Esperamos hasta Dios nos dice y desde entonces tenemos miedo?

¿Cuál reto en tu corazón es Dios recordando a ti a confrontar o a solucionar? (2X)

Dios

Tal vez tu reto es que puedes oír, pero no puedes ver (2X). Tu concepción de Dios es demasiada pequeña.  Este reto es muy común, como encontramos hoy con la historia del Rey David.

David tenía un problema. Él dormía con una mujer casada, Betsabé. Cuando ella convirtió embarazo, él asesinó su esposo, Urías el hitita, por enviarlo “al frente de la batalla” con los amonitas (2 Sam 11,15). En sus propias palabras, David “merece la muerte” (2 Sam 12,5). Entonces, el problema de David fue que su pecado era intencional y no tenía ningún perdón bajo la ley de Moisés. ¿Qué puede hacer? (2X)

Antes de Cristo, el castigo por pecado bajo la ley fue muerte. Perdón limitado era posible por sacrificio. Pero, sacrificios de animales cubrían solamente pecados no intencionales. David correctamente entendió que su pecado merecería la pena de muerto. Alguien necesita morir.  El profeta Natán ofreció David perdón, pero también profetizó que el primer hijo de David y Betsabé moriría (2 Sam 12,14). En esta manera, la ley seria satisfecha (2X).

Pero, David no fue satisfecha que la ley representa la misericordia y amor de Dios.  Él pida al Señor por siete días por la vida de su hijo (2 Sam 12,18). Salmo 51 resume la petición de David a Dios y su argumento con Dios porque la ley no es consistente con la compasión y el amor de Dios mismo.

Vamos a leer pocos versículos de Salmo 51 otra vez.  Escuchan en ello por el argumento de David con Dios:

Versículo 1: Ten compasión de mí, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu inmensa bondad, borra mis transgresiones.

En otras palabras, perdóname Señor por razón de tu amor y tu bondad. Nota que no es por razón de mi amor o mi bondad. La compasión es un atributo de Dios que viene directamente por su identidad. ¿Cuáles atributos de Dios son más importantes a ti? (2X)

Versículo 3: Yo reconozco mis transgresiones; siempre tengo presente mi pecado.

David admite sus pecados.  El perdón siempre requiere confesión (2X).

Versículo 4: Contra ti he pecado, sólo contra ti, y he hecho lo que es malo ante tus ojos; por eso, tu sentencia es justa, y tu juicio, irreprochable.

Urías el hitita fue muerto, pero el asesino transgredió la ley de Dios.  Claramente vemos que todas nuestras relaciones incluyen tres personas—nosotros, nuestro vecino, y Dios (2X). Hay tres partidos de cada una de nuestras conversaciones.

Versículo 5: Yo sé que soy malo de nacimiento; pecador me concibió mi madre.

En otras palabras, he ido pecador desde entonces siempre. El pecado es un atributo humano.  El perdón requiere intervención divina.  No puedo ser bueno como Dios nunca. Entonces, todo el mundo humano requiere el sacrificio y el perdón (expiación) de Jesucristo.

Es interesante que en esta oración de David, unos mil años antes de Cristo, veamos la obra y la justificación de Cristo.

Usted

¿Quién es Dios para ti? (2X)

Durante las semanas que viene hasta Pascua, reflexionen ustedes sobre la historia de David y su uso de los atributos de Dios en Salmo 51.  Porque nosotros son creado en el imagen de Dios, los atributos de Dios pueden por la influencia del Espíritu Santo se convierten en atributos de nosotros también.

¿Quién es Dios para ti?

Oración

Oramos.

Padre Celestial. Gracias por la obra de Cristo. Purifícanos cotidiano. No nos alejes de tu presencia; no nos quites tu santo Espíritu. En el precioso nombre de Jesús, Amen.

 

 

 

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Por qué Dedicar Tiempo a Oración Habitual?

Albrecht Durer, 1508
Albrecht Durer, 1508

Toda la ciudad se había amontonado a la puerta. Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y expulsó muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios . . . Levantándose muy de mañana, cuando todavía estaba oscuro, Jesús salió y fue a un lugar solitario, y allí oraba. (Mark 1:33-35 NBH)

Por Stephen W. Hiemstra

Jesús modelaba oración cotidiana.

El Evangelio de Lucas registra la mayor cantidad de casos en los que Jesús oró. La primera instancia de oración fue durante su bautismo cuando Jesús fue ungido por el Espíritu Santa en la forma de una paloma (Luke 3:21-22). Cuando multitudes se reunieron después de milagros de sanidad, Jesús se retiraba a una lugar desolada a orar (Luke 5:15). Cuando los fariseos lo atacaron para la curación en el Sábado, Jesús fui arriba una montana y oraba todo la noche. Después, en lo que fue una decisión entre las más importante en su ministerio, él escogió a los Doce Apóstoles (Luke 6:21). Mientras orando sólo entre los apóstoles,Jesús preguntó: “¿Quién dicen las multitudes que soy Yo?” (Luke 9:18 NBH) Mientras orando con Pedro, Juan, y Santiago por la cima de una montana, Jesús se transfiguró (Luke 9:28). Jesús fue orando cuando los discípulos le pidan: “Señor, enséña nos a orar” (Luke 11:1 NBH). Por la noche antes su muerto, Jesús oró en la Jardín de Getsemani (Luke 22:41).

Dos cosas que las oraciones de Jesús tienen en común en el Evangelio de Lucas son que él a menudo oraba a solas y siempre rezaba en las puntas críticas en su ministerio. Es significativo que Dios era visiblemente y de modo audible presente en dos de los siete incidencias de las oraciones de Jesús registradas en Lucas. En el Libro de Hechos, Pedro y Pablo practicar el hábito de la oración y experimentando visiones importante durante oración [1]. A partir de estos ejemplos, sabemos que Dios responde de oración.

Jesús no es nuestro único modelo para oración. Nuestro primero modelo por oración surge en el Libro de Génesis. Dios aparecía a un rey pagano, Abimelech, en un sueño donde Dios lo instruya a él para volver Sara a Abraham ya a Abraham para orar por su curación. Abimelech obedeció las instrucciones de Dios. Entonces Abraham intercede a Abimelech en oración y Dios lo se cura (Gen 20:7-17). Claro que Dios cuida por los paganos y nos pide, como Abraham,a orar a ellos. Y esta es la primera oración en la Escritura.

La oración es importante en los salmos. Por ejemplo, Salmo 51 es una oración de confesión. El Rey David pide Dios para perdón siguiendo su adultero con Betsabé y el muerte de su esposo, Urías el Hitita (2 Sam 11). Salmo 51 es importante por Cristianos [2] porque Jesús desciende del Rey David (Matt 1:6-17).

El Apóstol Pablo también de oración por nosotros amonestar a: “Oren sin cesar.” (1Thes 5:17 NBH) La oración cesando es un nombre inapropiado. Lo que realmente queremos decir por la oración habitual es oración por la mañana, oración durante cenas, y oración antes dormir. La oración mientras correr, oración mientras deliberando decisiones, oración mientras caminando a trabajar . . .

La oración significa abrirnos a Dios. Y, a veces, incluso palabras se hablan.

[1] Por ejemplo, Acts 10:9 y Acts 9:11.

[2] Ps 51 es también importante por los Judíos porque es un ejemplo de pecado intencional no cubierta por sacrificas bajo el pacto de Moisés. Tanto el adulterio de David y su muerte de Urías eran intencional. Bajo la ley, solamente pecados no intencional podrían ser expiado con sacrificios.

 

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Cuál es Tu Actitud en Oración?

Albrecht Durer, 1508
Albrecht Durer, 1508

“Y decía: ¡Abba, Padre! Para ti todas las cosas son posibles; aparta de mí esta copa, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que tú quieras.” (Mark 14:36 LBA)

Por Stephen W. Hiemstra

El Padre Nuestro cambió radicalmente la actitud de los discípulos sobre oración.

Para entender lo mucho que tuvieron que cambiar las actitudes, piense sobre un Judío del siglo uno y cómo vería la oración de Jesús. En El Padre Nuestro, entramos metafóricamente la ciudad de Jerusalén; pasar entre purificación ritual a los patios exteriores del templo, el paso hacia el lugar santo, y tire hacia atrás el velo del Santo de los Santos. Luego, en el propiciatorio del el Arca del Testimonio, que ponemos en el efod [1], del Sumo Sacerdote y inicia a orar, no a YHWH, sino a papá! Simplemente radical!

Si esta metafórica para oración parece descabellada, considera la viaje última de Pablo a Jerusalén. Pablo llegó en la ciudad en la compañía de otras creyentes (gentiles) probablemente Griegos de Corinto (1 Cor 16:3). Cuando él entró el templo, el empiezo un antidisturbio como unos Judíos quien lo han visto en la ciudad acusó que traer un gentil hacia el templo. Pablo escapó de esta lucha con su vida solamente porque la guardia Romana se lo rescataron (Acts 21:26-32). Esta historia subrayo la punta que era impensable a un Judío que cualquiera persona podría entrar la presencia de Dios—sobre todo en el templo—sino limpieza apropiada, la preparación, y la autoridad.

¿Cuál es tu actitud en oración? ¿Eres reverente o desdeñoso en acercando a Dios? Aunque el vel del templo se rasgó cuando Cristo murió en la cruz [2], Dios es todavía santo y nosotros podamos acercar al propiciatorio sólo por la invitación de Cristo. Al respectando las limitaciones de Dios es un etapa importante en acercando oración. “sean santos, porque Yo soy santo” (Lev 11:44 NBH) dice el Señor Todopoderoso.

[1] Unas prendas ceremoniales usadas por el sumo sacerdote describo en Éxodo 28.

[2] La división del velo del templo se registra en los tres evangélicos sinópticos (Matt 27:51, Mark 15:38 y Luke 23:45). Ejércitos romanos destruyeron el templo durante una revuelta judía en el año 70.

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Juan 17: La Oración de Intercesión

Albrecht Durer praying hands 1508
Albrecht Durer, 1508

Por Stephen W. Hiemstra

Después de que Jesús dijo esto, dirigió la mirada al cielo y oró así … Ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que me has dado, porque son tuyos No ruego sólo por éstos. Ruego también por los que han de creer en mí por el mensaje de ellos, (Juan 17:1, 9, 20 NVI).

Jesús es nuestro modelo de oración.

El Evangelio de Lucas registra el mayor número de versos en los que Jesús ora. La primera incidencia de la oración es durante su bautismo, cuando Jesús es ungido por el Espíritu Santo en forma de paloma (3:21-22). Cuando las multitudes se reunieron después de milagros de sanidad, Jesús se retiró a un lugar solitario para orar (5:15). Cuando el fariseo le atacó por sanar en el día de reposo, Jesús subió a una montaña y oró toda la noche—al día siguiente él escogió a los doce apóstoles (6:12). Jesús, al rezar el único de los discípulos, que plantea la pregunta: ¿Quién dice la gente que soy yo? (9:18). Mientras oraba con Pedro, Juan y Santiago en la cima de la montaña, Jesús se transfigura (9:28). Jesús estaba orando cuando los discípulos le preguntaron: Señor, enséñanos a orar (11:1). En la noche antes de su muerte, Jesús oró en el huerto de Getsemaní (22:41).

La oración en el huerto de Getsemaní no se encuentra en el Evangelio de Juan. En cambio, en el mismo intervalo de tiempo en el relato de la pasión registra la oración de Juan 17 que se refiere a menudo como la oración sacerdotal de Jesús. Aunque Jesús es mejor conocido por la oración del Señor[1], más largas oraciones de intercesión–oración verdadera capítulo 17 registros de Jesús tienden a ser largos. En el pasaje de Lucas, Jesús ora su pasión: Padre, si quieres, no me hagas beber este trago amargo; pero no se cumpla mi voluntad, sino la tuya (Lucas 22:42 NVI) que se parafrasea en Marcos 14 y Mateo 26. El enfoque en la oración de Juan es el ministerio de Jesús[2].

La oración en Juan 17 tiene tres secciones principales: una introducción (vv. 1-8), la oración de los discípulos (vv. 10-19), y la oración para el resto de nosotros (vv 20-26).

Introducción. Verso uno comienza la oración con estas palabras: y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre (v 1). La redacción del texto nos recuerda de la Oración del Señor, que comienza así: Padre nuestro que estás en los cielos (Mateo 6:9 NVI). Curiosamente, la introducción comienza con Jesús habla de sí mismo en tercera persona, y luego, pasa a la primera persona. Por ejemplo, en el versículo 1 se lee–glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti, mientras que el versículo 4 dice: Yo te he glorificado en la tierra. Las dos declaraciones tanto de relieve la estrecha relación entre Dios el Padre y Dios el Hijo–glorifican unos a otros. El versículo 3 nos recuerda que la vida eterna consiste en conocer al Padre y al Hijo.

Oración por los Discípulos. Esta sección de la oración se lee como un servicio de ordenación. ¿Quiénes son los discípulos, ¿cuál es su misión y cómo necesitan protección en el mundo se tratan todos los temas. Curiosamente, su santificación consiste en la recepción de la palabra, es decir, de la escritura ! ( v 17 )

Oración para el resto de nosotros. Nos identificamos con estas palabras: los que han de creer en mí por la palabra (v 20). Nuestra aparición en esta oración es también una función de la escritura – la palabra de Dios escrita por los Apóstoles.

Dos temas en la oración de Jesús son la alabanza (nótese el uso repetido de la palabra glorificar a) y se centran en el papel de la escritura.

¿Qué temas se encuentran en sus oraciones?


[1]Matthew 6:9-15 and Luke 11:2-24.

[2] Gary M. Burge. 2000. The NIV Application Commentary:  John.  Grand Rapids:  Zondervan, page 461.

Juan 17: La Oración de Intercesión

Otras Métodos de Conectar:

Sitio del autor: http://www.StephenWHiemstra.net, Sitio del publicador: http://www.T2Pneuma.com.

Boletín de autor: http://bit.ly/Advent_Mas_2018

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