La Muerte Significa Resurrección

Vida_en_Tensión_front_20200102Y cuando Jesús la vio llorando, y a los Judíos

que vinieron con ella llorando también, 

se conmovió profundamente en el espíritu, y se entristeció.

¿Dónde lo pusieron? . . . Habiendo dicho esto,

gritó con fuerte voz: ¡Lázaro, sal fuera! 

(John 11:33-34, 43)

Por Stephen W. Hiemstra

Esta forma de dos partes de un lamento nos pone en un viaje espiritual. Cuando Jesús llora, los muertos resucitan (Mark 5:38–41). Cuando Jesús muere, nuestras vidas se redentan y encontramos esperanza (1 Pet 1:3), como el Apóstol Pablo escribe:  

y conocerlo a el, el poder de Su resurrección y la participación en sus padecimientos, llegando a ser como el en su muerte, a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos. (Phil 3:10-11)

Pablo nos aconseja que imitamos a Cristo y que pongamos nuestra emociones en el servicio de Dios (e.g. Rom 12:14–15) para que el mundo físico mismo pueda también ser redimido (Rom 8:22).

La esperanza redima nuestro luto. La esperanza de la resurrección permitenos a mirar más allá del dolor en esta vida hacia nuestro futuro en Cristo, como el Profeta Jeremías escribió tan elegantamente:

Porque yo sé los planes que tengo para ustedes, declara el SEÑOR planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza. (Jer 29:11)

Escuchamos un eco de Jeremias en el Sermón del Monte, cuando escribe sobre la ansiedad:

Por eso les digo, no se preocupen por su vida, qué comerán o qué beberán; ni por su cuerpo, qué vestirán. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? (Matt 6:25)

La ansiedad es una forma de duelo sobre los desafíos diarios de la vida—qué comer o qué ropar—en una especie de desesperación por las circunstancias actuales.

Como Cristianos, sabemos que circunstancias actuales dan paso a un futuro en Cristo—la muerte no tiene la última palabra (1 Thess 4:13). Debido a que nuestro futuro está en Cristo, somos como hijos que pueden deleitarse en escuchando historias de miedo por que saber que las historias tienen un final feliz. El Apostle Pablo escribe: 

Porque la tristeza [θεὸν λύπη; “theo lupe”] que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte. (2 Cor 7:10)

La palabra para la tristeza que Pablo usa significa: “dolor mental o espíritual, dolor, tristeza, aflicción” (BDAG 4625).⁠1 Nos afligimos por nuestro pecado; nos lamentamos por nuestra fragilidad; y una vez lo hemos derramado todo, nos volvemos a Dios y nos arrepentimos, como escribe el salmista:

Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo. El que con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra, En verdad volverá con gritos de alegría, trayendo sus gavillas. (Ps 126:5-6)

Este suena similar de la versión de Lucas de la segunda Beatitud: “Honrdado ustedes los que ahora lloran, porque reirán” (Luke 6:21).

A través del dolor piadoso y arrepentimiento Dios nos conduce suavemente a salvación. 

Notas

1 The word for grief that Paul uses means: “pain of mind or spirit, grief, sorrow, affliction” (BDAG 4625).

Ver también:

Gospel as Divine Template

Otras formas de participar en línea:

Sitio del autor: http://www.StephenWHiemstra.net,

Sitio del editor: http://www.T2Pneuma.com.

Boletín informativo:  https://bit.ly/Meet_2020

Continue Reading

Resurrección del Cuerpo

RPC_tomb_03092014bPor Stephen W. Hiemstra

Una ansiedad grande que amputados experimenten es que las partes de cuerpo perdido encarnan su identidad en maneras que ahora deben cambiar. Esta dolor es aguda particularmente cuando la parte del cuerpo es asociado con una actividad amada. Nuestras corazones están con, por ejemplo, para un corredor quien pierde una pierna o un investigador brillante quien desarrolla la enfermedad de Alzheimer. Nuestro cuerpo es una parte de nuestra identidad.

Dios lo sabe quien somos y siente nuestro dolor—ser humana es ser completa en el cuerpo, mente, y espíritu.

Jesús levantó el hijo de la viuda de su siento de compasión (Luke 7:13) y el lloró antes levantando Lázaro (John 11:37 NBH) de entre los muertos (John 11:35). Cómo compasivo hubiera sido si levantó el hijo de la viuda de la muerte sólo a tener el hijo continuar viviendo como un parapléjico? O si Jesús resucitó Lázaro de entre los muertos pero lo dejó discapacitado mental?

Durante mi tiempo como pasante capellán, conocía una querida mujer quien fue resucitado después un paro cardíaco de ocho minutos. La resucitación la dejo con una aflicción de demencia y ella obligado a vivir en un bloqueo hacia abajo, unidad de Alzheimer. Su aflicción dejó la familia lleno de culpabilidad y desgarrado sobre su decisión de permito la resucitado.

Resucitación deja cicatrices. La escritura informa que el hijo de la viuda y Lázaro fueron devueltos a salud sin cicatrices. Consecuentemente, Jesús no les resucitado; él les re-creado como sólo Dios puedeMeredith Kline (2006, 220–21) usa el termino, re-creado, en referencia a la narrativa de las inundaciones y vea esta idea ya presente en 2 Pet 3:5-7. En otras palabras, Noé era un Adán segundo, incluso antes Cristo..

La resurrección es un acto de gracia—la resurrección corporal completa la compasión.

Jesús era corporal resucitado. Cuando el resucitado Cristo apareció antes los discípulos en Jerusalén, pidió de algunos para comer; los discípulos le darán un pedazo de pesca asado y él la comió (Luke 24:41-43). Por otra parte, la compasión de Cristo para su propios discípulos, quien lo había abandono, revela que Jesús, en su perfección, no retiene las profundo cicatrices emocional que normalmente viene con la trauma que él experimentada (John 21:17)

Considere la alternativa. ¿Qué pasaría si Jesús había resucitado solamente espiritualmente, por cuanto tiempo seguirá empatizar con nosotros? ¿O qué si Jesús retenía aflicciones de cuerpo o las profundo cicatrices emocional? ¿Seguiría todavía ten piedad de las demás de nosotros? ¿Deseamos realmente a enfrentar con este cicatrizado y potencialmente vengativo un juez?

La resurrección de Cristo fue un re-creación, no resucitación, evento. La resurrección de Cristo da nos esperanza por que nuestro juez es sano y completo. El es todavía humana y él no abriga resentimientos.

REFERENCIAS

Kline, Meredith G. 2006. Kingdom Prologue: Genesis Foundations for a Convenental Worldview. Eugene, OR: Wipf & Stock Publishers.

Continue Reading

Resurrección

RPC_tomb_03092014b“al tercer día resucitó de entre los muertos” [1]

Por Stephen W. Hiemstra

¿Por qué debemos creer en la resurrección?

La verdad de la resurrección se convirtió en la confesión más importante de la iglesia primativa. En el evangelío de Juan la fe consiste, principalmente, en la creencia en la resurrección (John 20:25-29).  La carta de Pablo a los Romanos lo dice claramente: “que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios Lo resucitó de entre los muertos, serás salvo.” (Rom 10:9 NBH) Pablo sabía esta verdad por si mismo por la razon que el cristo resucitado se le apareció por el camino a Damasco—una historia registra tres veces en el libro de Hechos [2]. En un momento dado, el cristo resucitado aparecio a más que quinientos testigos en sólo ajuste (1 Cor 15:6).

El resurrección acontecimiento cambia las vidas de los Apóstoles por siempre.  Diez de los once Apóstoles fieles murieron una muerte de mártir [3]. El hecho que estaban dispuestos a morir por su creencia es evidencia fuerte y historico para la verdad de la resurreccion.

El sermón de Pedro en Pentecostés en Jerusalén habla tanto de la profecía de la resurrection y cuentas de testigos oculares. Pedro cita esta profecía: “Porque Tú no abandonarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que Tu Santo sufra corrupción.” (Psa 16:10 NBH) El contento original del Salmo punta al Rey David [4], pero Pedro, como un apostol, interpreta corectamente “el Santo” como referencia tambien de Jesus (Acts 2:27-31).   El proxima comentario del Pedro estaba important: “A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.” (Acts 2:32 NBH) El argumento de Pedro era ambos verdad y convincente por que se habia convencido más que tres mil personas a ser bautizados por ese dia (Acts 2:41).

Por lo menos tres razones motivan nos a creer en la resurrección. La razón primera fue dado de Pablo: “y si Cristo no ha resucitado, la fe de ustedes es falsa y todavía están en sus pecados.” (1 Cor 15:17 NBH) Obtenemos  perdón de Dios sólo por razon del sacrificio perfecto de Cristo como el Cordero de Dios.  La razón segunda sigue de la primera.  La resurrección de Jesús hace que nuestro resurrección y la vida eternal es posible. La razón tercera es que en la resurreccion Dios ha dado pruebas a todos que Jesús es el Cristo (Acts 17:31).  El camino de Jesús en la vida, la muerte, y resurrección entonces se convierte en un modelo por nuestro fe y la única fuente de nuestra salvación (Phil 3:10-11).

[1] Iglesia Presbiteriana (E.U.A.) 2009.  El Libro de Adoración.  Preparado por la Oficina de Teología y Adoración.   Louisville, KY: Geneva Press.  Pagina 35.

[2] La conversión de Pablo era tan poderoso que él dejó ser a perseguidor principal de la iglesia y se convirtió a uno de los evangelistas más fuerte de la iglesia primativa (Acts 8:3). También vea Acts 8:3–5, 22:6–8, y 26:13–15.

[3] El Apostol Juan era lo único de los onze discipulos fieles que no murieron en un  martír (Fox and Chadwick 2001, 10).

[4] Este verso es un doblete Hebreo.  Las dos partes repita el pensamiento mismo.  Por este razon, el santo refiere a mi alma.

REFERENCES

Fox, John and Harold J. Chadwick. 2001. The New Foxes’ Book of Martyrs (Orig Pub 1563). Gainsville, FL: Bridge-Logos Publishers.

Iglesia Presbiteriana (E.U.A.) 2009.  El Libro de Adoración.  Preparado por la Oficina de Teología y Adoración.   Louisville, KY: Geneva Press.

Continue Reading

1 Corintios 15: Resurrección Cambia Todo

RPC_tomb_03092014bPor Stephen W. Hiemstra

Porque ante todo les transmití a ustedes lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras, y que se apareció a Cefas, y luego a los doce. Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayoría de los cuales vive todavía, aunque algunos han muerto. (1 Corintios 15:3-6 NVI)

Primera carta del apóstol Pablo a la iglesia en Corinto alcanza su clímax en el capítulo 15. Los dos primeros versículos del capítulo se acumulan a una corta confesión relatar la historia de Jesús (vv 3-6). Los eruditos creen que esta es una de las primeras confesiones de la iglesia. Varios puntos son sorprendentes acerca de esta confesión, que incluye:

  • La confesión se refiere a Jesús de Nazaret como Cristo. Los críticos modernos a menudo afirman que títulos como Mesías o Hijo de Dios son confesiones de esta última iglesia. Aquí se confesó de inmediato por la iglesia primitiva en un par de años de la crucifixión.
  • El uso de Cefas para referirse a Pedro alude a la antigua naturaleza de esta confesión. Cefas es el arameo; Peter es una traducción griega. Debido a que todo el Nuevo Testamento (NT) se escribe en griego, arameo aparece en el NT en su mayoría en citas donde la autenticidad es importante. Pablo usa Cefas 8 veces; el apóstol Juan es el único otro autor NT para utilizar Cefas. Juan escribió: Luego lo llevó a Jesús, quien mirándolo fijamente, le dijo—Tú eres Simón, hijo de Juan. Serás llamado Cefas (es decir, Pedro).  (Juan 1:42 NVI) En cambio, Pedro se usa 100 veces en el NT.
  • Pablo usa la palabra, de la escritura (s), 14 veces en sus cartas. El NT utiliza 51 veces. Esta confesión es el único lugar en su carta a los Corintios donde se usa la palabra, de la escritura (s). Al parecer, la iglesia primitiva consideró que era importante vincular la historia de Jesús de las Escrituras del Antiguo Testamento.
  • Esta confesión une la cruz para el perdón de los pecados. Esto se conoce como la doctrina de la expiación. Algunos teólogos han cuestionado recientemente la doctrina de la expiación, porque la existencia del pecado implica una norma moral absoluta. Sin embargo, la confesión deja claro: Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras (v 3).
  • La confesión deja en claro que la resurrección de Jesús fue presenciada por un gran número de personas, no sólo de los discípulos. Mientras que un pequeño grupo podría haber inventado una historia de la resurrección (o han estado delirante), una gran multitud público no podía (v 6). En consecuencia el relato de Pablo lanza agua fría a muchas teorías modernas disputando la resurrección.

Debido a que la carta de Pablo fue ampliamente difundido y había muchos testigos presenciales de lo que escribió sobre, claramente esta confesión era una piedra angular de la iglesia primitiva.

La resurrección fue también la doctrina fundamental de que Pablo enseñó. Él escribe: … si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron (vv 17-18). En otras palabras, sin la resurrección, no hay salvación del pecado, no hay victoria sobre la muerte, ni vida eterna. Ha habido muchos santos mártires, pero sólo una resurrección. Recordamos a Jesús.

La resurrección habla del poder de Dios y la divinidad de Jesucristo. Porque Cristo es divino, entonces la Escritura tal como la entiende la enseñanza tradicional de la Iglesia ofrece una regla fiable para la vida.

Resurrección cambia todo. Es por esto que se llama la Buena Noticia.

Continue Reading

Marcos 16: Pascua

New Life
New Life

Por Stephen W. Hiemstra

—No se asusten —les dijo—. Ustedes buscan a Jesús el nazareno, el que fue crucificado. ¡Ha resucitado! No está aquí. Miren el lugar donde lo pusieron (Marcos 16:6 NVI).

Uno de los recuerdos más vívidos que tengo como una persona joven ha sido la experiencia de un amanecer de Pascua. La Pascua es misterioso, estremecedora noticia. ¿Cómo iba a dormir con él?

En el funeral de mi abuelo, me dieron una cabeza de trigo que cuelga ahora en mi cocina. El trigo me recuerda dicho de Jesús: Ciertamente les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto (Juan 12:24 NVI).

El misterio de la resurrección está en todas partes en la naturaleza. Amanecer es la resurrección del día. La primavera es la resurrección de las estaciones. La metamorfosis de oruga a crisálida a mariposa adulta es una resurrección dramática. El apóstol Pablo escribe: toda la creación gime con anticipación de nuestra redención (Romanos 8:19-23).

Profecías de la resurrección de Jesús comienza temprano en la escritura. Teólogos sistemáticos de ver la historia de la salvación como la creación, la caída y la redención. Porque el pecado es la causa de la muerte, la vida eterna requiere el perdón de los pecados que se produce en la resurrección de Cristo. Esta transición está profetizado en el Génesis: pondre enemistad Entre tú y la mujer, y Entré tu simiente y la de Ella, Su simiente te aplastará la cabeza, Pero tú le morderás el talón (Génesis 3:15 NVI).

Otros teólogos ver la resurrección surja de sufrimiento justo. El profeta Job escribe no sólo de Cristo, sino su propia resurrección: Yo se que mi redentor vive, y al final, triunfará que sobre la muerte. y cuando mi piel haya sido destruída, todavia vere a Dios con mis propios ojos.Yo mismo verlo espero, espero ser yo quien lo vea, y no otro. ¡Este anhelo me consume las entrañas! (Job 19:25-27 NVI). En el nacimiento de la Iglesia el día de Pentecostés (Hechos 2:27), el apóstol Pedro profetizó la resurrección ve por el rey David: No dejarás que termine mi vida en el sepulcro; no permitirás que sufra corrupción tu siervo fiel (Salmo 16:10 NVI).

Cuando se le preguntó para producir una señal de Jesús mismo habló de la señal de Jonás (Lucas 11:29-32). En el vientre de la ballena de Jonás oró: Llamé a Jehová, fuera de mi angustia, y él me respondió; fuera del vientre del infierno pedí auxilio, y tú escuchaste mi voz (Jonás 2:2 NVI). Y la ballena le escupió en tierra firme.

Resurrección no comenzó con Jesús. Algunos ven la historia del sacrificio de Isaac como una cuenta de la resurrección[1] y una profecía de la cruz (Génesis 22:1-18). El profeta Eliseo resucita al hijo de la sunamita de los muertos (2 Reyes 4:32-37). En el valle de los huesos, Ezequiel profetizó acerca de la resurrección (Ezequiel 37:3-6).  El éxodo del pueblo de Israel de Egipto y el regreso de los exiliados de Babilonia son dos relatos de la resurrección, donde una nación muerta se eleva a una nueva vida.

En los evangelios, Jesús mismo realizó varias resurrecciones. Él resucitó a la hija de Jairo de entre los muertos (Marcos 5:22-43).  Él resucitó al hijo de la viuda (Lucas 7:12-17).  Lo más notable después de acostarse cuatro días en la tumba que él resucitó a Lázaro de la muerte (Juan 11:1-45).  Al igual que otras resurrecciones, curaciones de Jesús y exorcismos trajo esperanza donde no la había.

Algunos estudiosos creen que el evangelio de Juan Marcos Testimonio grabado apóstol Pedro mientras estuvo en Roma durante AD 41-54. Marcos más tarde viajó con Pablo. Papel de Mark era para enseñar acerca de la vida de Jesús.  Más tarde, Lucas pudo haber asumido este rol en el equipo misionero de Pablo.

Curiosamente, Marcos no hizo ver el evangelio termina con Jesús. Tampoco lo hizo Lucas, cuyo evangelio fue seguido por el libro de los Hechos.  El evangelio de Marcos empieza por: El Principio del evangelio de Jesucristo, el Hijo de Dios (Marcos 1:1 NVI).  Los eruditos creen que el evangelio de Marcos termina con la mujer a salir de la tumba para transmitir el mensaje del ángel:  Pero vayan a decirles a los discípulos y a Pedro: “Él va delante de ustedes a Galilea (Marcos 16:7 NVI).  Del mismo modo, nuestro papel en la historia de la salvación es pasar a la historia.  A medida que el hymnist Katherine Hankey (1834-1911) escribe:  I love to tell the story, of unseen things above, of Jesus and his glory, of Jesus and his love.….. (www.hymnsite.com/lyrics/umh156.sht)

La esperanza cristiana comienza con la resurrección: sabemos que la muerte no es el final de la historia de la vida. Y porque sabemos que el resto de la historia, podemos invertir en la vida y vivir cada día con valor y alegría.

[1]¿Creyó Abraham a Dios resucitaría a Isaac de entre los muertos? ¿Por qué el ángel tiene que decirle a Abraham dos veces?

Continue Reading

Juan 11: Aumento de Lazarus

Por Stephen W. HiemstraJumping

Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás (Juan 11:25-26 NVI).

Una gran ansiedad que experimentan amputados es que las partes del cuerpo perdidas encarnan su identidad de manera que ahora deben cambiar. El dolor es particularmente agudo cuando la parte del cuerpo está asociada con una actividad amada. Nuestros corazones están, por ejemplo, para el corredor que pierde una pierna o el brillante investigador que desarrolla la enfermedad de Alzheimer. Nuestro cuerpo es parte de nuestra identidad.

Dios sabe lo que somos y siente nuestro dolor—ser humano es ser todo en cuerpo, mente y espíritu.

Jesús resucitó al hijo de la viuda de la compasión (Lucas 7:13), y lloró antes de levantar a Lázaro de entre los muertos (Juan 11:35). Cómo compasivo Jesús habría sido si se hubiera levantado el hijo de la viuda de la muerte sólo para que el hijo vive con un parapléjico? O si Jesús resucitó a Lázaro de entre los muertos, pero lo dejó discapacitado mental?

Durante mi tiempo como pasante capellán, conocí a una mujer querida que había sido resucitado después de que su corazón se detuvo durante ocho minutos. La reanimación le provocó la demencia y la obligó a vivir en una unidad de Alzheimer bloqueado. La aflicción dejó su culpabilidad familiar montado y desgarrado sobre su decisión de resucitarla.

El punto de esta historia es que la reanimación deja cicatrices. Informa de la Escritura que el hijo de la viuda y Lázaro fueron devueltos a la salud sin cicatrices. Por lo tanto, Jesús no resucitar ellos, él los vuelve a crear como sólo Dios puede.

La resurrección es un hecho de la resurrección de gracia corporal completa la compasión.

Jesús resucitó corporalmente. Cuando el Cristo resucitado apareció ante los discípulos en Jerusalén, tuvo hambre, y los discípulos le dieron un pedazo de pescado asado y lo comió (Lucas 24:41-43). Por otra parte, la compasión de Cristo por sus discípulos, que lo había abandonado, lo que sugiere que Jesús no albergan las profundas cicatrices emocionales que normalmente acompañan el trauma que experimentó (Juan 21:17).

Considere la posibilidad de la alternativa. ¿Qué pasaría si Jesús había resucitado sólo espiritualmente, ¿cuánto tiempo se seguirá para empatizar con los seres humanos carnales? ¿O qué si Jesús albergaba alguna discapacidad grave o sobresaltos emocionales? ¿Seguiría ten piedad de todos nosotros? ¿Seríamos realmente quiere estar delante de un juez como cicatrices y potencialmente vengativo?

Resurrección corporal es re – creación, no reanimación. Nos da esperanza porque nuestro juez es sano y entero sigue siendo humano, y todavía nos ama.

Juan 11: Aumento de Lazarus

Otras Métodos de Conectar:

Sitio del autor: http://www.StephenWHiemstra.net, Sitio del publicador: http://www.T2Pneuma.com.

Boletín de autor: http://bit.ly/Advent_Mas_2018

Continue Reading